Domingo 9 de mayo de 2010, por AVA
La visita realizada por el alcalde de Madrid el pasado miércoles 5 de mayo a algunos comercios de la calle General Ricardos en Carabanchel, ha revelado muchas de las contradicciones con las que su equipo de gobierno está gestionando el Servicio de Estacionamiento Regulado en la capital.
En esta visita, uno de los comerciantes pidió públicamente la instalación de parquímetros en dicha calle General Ricardos. Conviene recordar que el Ayuntamiento de Madrid realizó recientemente unas obras de remodelación de la calle, que, al prolongarse excesivamente, provocaron el cierre de numerosos comercios, y suprimieron todas las plazas de aparcamiento en superficie.
Entonces, ¿dónde proponen poner los parquímetros? ¿En las calles adyacentes destinando hasta un 35% de las plazas a los visitantes en perjuicio de los residentes?
Mentira 1.- Los parquímetros fomentan el trasporte público y reducen el privado
Según recogen las agencias de noticias, la petición de parquímetros es porque “es la única forma de que pueda venir el público y aparcar”. O sea que los parquímetros es para que vengan más coches, lo que confirma uno de los objetivos silenciados de la propia Ordenanza de Movilidad que los establece “con el fin de garantizar una adecuada rotación de las plazas de aparcamiento en la vía pública”. Para que no haya dudas, el alcalde lo dijo más claramente, al afirmar que “este elemento atrae a más personas…” O sea que de disuadir el transporte privado, nada, sino al revés.
Mentira 2.- Los vecinos son los que han pedido los parquímetros
El propio alcalde enmienda sus declaraciones de años atrás y las de sus colaboradores que decían que la ampliación del SER realizada en 2006 se había hecho por “las numerosas demandas vecinales” (memoria que acompañaba la ampliación); al declararse sorprendido de la petición del comerciante, confirma que “es la primera vez que, en un acto, se pide los parquímetros en lugar de pedir que los quiten”. Gracias, Gallardón, por reconocer públicamente que nadie había solicitado los parquímetros, aunque hasta ahora nos querían hacer creer lo contrario.
Mentira 3.- Se tiene en cuenta el consenso entre vecinos y comerciantes Por último Gallardón se comprometió a que cualquier otra extensión (del SER) tendría que hacerse “con el consenso de comerciantes y vecinos”. Y ¿a qué espera para tener en cuenta el consenso de comerciantes y vecinos que, en los barrios periféricos donde impuso los parquímetros en 2006 de manera ilegal, llevan más de cuatro años solicitando que los quiten por los perjuicios que les está ocasionando? ¿Sólo atiende cuando es a su favor?
Madrid, 6 de mayo de 2010
Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto