Reportaje sobre la situación del arbolado del parque
Martes 27 de noviembre de 2007, por AVA
Este trabajo que presentamos es un estudio y valoración sobre el estado en que se encuentra la rivera, las causas que han originado los daños y las posibles soluciones que demandamos con urgencia para volver a tener un parque sano que es el lugar de encuentro y convivencia de todos los vecinos de Aluche.
Especies de árboles
- Sauce Llorón (Salix Babylonica)
- Abedul (Familia Betuláceas)
- Thuja Orientalis
- Cedrus libani
- Liquidambar tulipifera
- Ginkgos biloba
- Aligustre (Ligustrum lucidum)
- Morera (Familia de las Moraceae)
- Olmo (Ulmus minor)
- Álamo negrilla (Ulmus)
- Arce negundo
- Palmeras (Trachycarpues fortunei)
- Ciprés. (Cupressu sempervivens)
- Ciprés Lawson
- Pino piñonero. (Pinus pinea)
Arbustos
- Espadañas
- Juníperos Sabina
- Bambúes
- Situación física de la rivera
El estado actual de los árboles, arbustos y pradera, es sumamente preocupante. Es más que evidente la escasez de masa vegetal comparando la rivera de ahora, con la de unos años atrás. Efectivamente se cuentan más de cuarenta árboles (muchos con más de veinte o treinta años), que ya han sido talados, aunque a lo peor hay más, pero solo han dejado un tocón visible los más gruesos. Los más afectados son los árboles de rivera, sauces y abedules que precisamente por ser de rivera sufren la falta de agua y se encuentran, sobre todo los sauces, condenados a muerte. Los hay ya muertos en espera de tala constituyendo un peligro para los vecinos o con ramas secas de grandes dimensiones en espera de una poda que nunca llega. Esto le sucede a diferentes especies: sauce llorón, cedro joven, olmo negrilla, abedules… Estas ramas que ya están muertas derivan, por las causas que se citarán más adelante, en heridas muy serias que no se están tratando y constituyen una entrada de hongos y enfermedades
En estas condiciones se encuentran numerosos ejemplares de diversas especies y cuando estas heridas están en la parte superior del tronco suponen para el árbol una sentencia de muerte porque se va pudriendo desde el interior.
Existen grupos de abedules que presentan un estado raquítico desde que fueron plantados y están prácticamente secos. Otros tienen parte de la corteza arrancada. Esto es un daño muy grave para un árbol, impide la bajada de la savia elaborada en ese tramo, suponiendo una debilidad segura.
Se observan cedros mal talados que han perdido su rama apical y presentan un aspecto informe. En cuanto a talas mal hechas, hay tocones muy grandes.
La pradera presenta un aspecto totalmente desolador, la hierba cortada se acumula por todos los lados. Esto además de antiestético tiene consecuencias: la vemos reducirse, cada vez más, en su extensión.
Los arbustos del estanque se están reduciendo drásticamente en número; han desaparecido más de la mitad de los juníperos. No se entiende el porqué, ya que es una especie resistente a la enfermedad y al clima. Las espadañas también han sufrido una reducción y aunque tienen buen aspecto, presentan falta de cuidados específicos como la poda y seguimiento de enfermedades. Y por último, los bambúes con aspecto algo seco colonizan la mayor parte de la pradera, es una especie muy expansiva.
- Causas que producen esta situación:
La causa más grave de estos daños es la situación del estanque. Desde que lleva vació, un año y medio aproximadamente, la vegetación de la rivera ha sufrido, en general, un grave deterioro que ha llevado hasta la muerte a algunos árboles de más de 30 años. Las filtraciones del estanque (se pueden observar las fisuras) alimentaban desde el sustrato a todos los árboles y esto era especialmente beneficioso para los de rivera: sauces llorones y abedules. De manera que, sin el agua de sustrato y sin haber previsto una alternativa al agua procedente de las filtraciones, estos árboles se mueren irremediablemente. No hay más que ver los sauces llorones.
La temperatura y el grado de humedad de una rivera que lleva más de 30 años existiendo, es fundamental para toda la vegetación que se ha adaptado a ese hábitat. De buenas a primeras, sin una causa que acabemos de comprender, se decide vaciar el estanque sin reparar en las consecuencias medioambientales que todos ello ha ocasionado y sin prever medidas alternativas. Por esta causa, y por las que seguiremos mostrando, los árboles están débiles y enferman, y muchos no resisten y mueren.
La falta de cuidados específicos es la segunda causa grave que produce el deterioro general en el estado de la vegetación del estanque. Sencillamente no existen, se limitan a regar y poco más. Los árboles no se podan regularmente y esto acarrea muchos problemas. Por ejemplo, el que una rama se desgarre por una tormenta y se cree una herida que sin tratamientos cicatrizantes exponen al árbol a los hongos y demás enfermedades mortales.
Además están las citadas “cocas”, que son heridas en la parte superior del árbol por las que entra el agua de lluvia formando un “cola-cao” que va corriendo hacia abajo por el interior pudriéndolo sin remedio. Estas ramas sin podar también constituyen un peligro para todas las personas que paseamos por el parque.
Hay árboles prácticamente muertos desde su inicio por plantarlos con muy poca profundidad o porque no tenían suficiente cepellón (como el grupo de abedules). Además se tuercen por falta de tutores.
El principal problema de la pradera son los hongos. Esto es por causa de las madejas de hierba cortada y esparcida. Se arrincona alrededor de piedras y bajo las matas, en lugar de recogerse, descomponiéndose y pudriéndose provocando el amarilleo de la hierba y posterior calva.
- Previsión de futuro de la rivera del parque
Si no se modifican las condiciones actuales, muchos árboles morirán, y ya es demasiado tarde para muchos de ellos, pero el problema será mucho más grave si no se toman medidas urgentes.
Es perentorio el llenado del estanque de la ría, causa principal del deterioro medioambiental de la rivera. Hasta que estén culminadas las obras previstas que lo permitan, se deben buscar alternativas de riego que aseguren el cuidado de los árboles.
Además, es necesario un personal especializado que haga podas regulares y trate todos los problemas específicos que tiene cada árbol, retama o la pradera. Debe existir un seguimiento de las enfermedades y su tratamiento, cura de heridas, recogida del césped de la pradera tras la poda o en su caso de maquinaria adecuada que pulveriza esos restos y sirve como abono.
Además del daño ecológico, muy grave (todos tenemos que estar concienciados que el medio ambiente es fundamental para el futuro del planeta y es la única herencia verdadera que van a recibir las generaciones futuras) también es un despilfarro de los impuestos de todos los ciudadanos, pues estos árboles nos cuesta mucho dinero comprarlos, después plantarlos y cuidarlos, para ver como son talados sin remedio.
1. Llenado del estanque del parque Aluche.
2. Mientras se realizan las obras, implantación de un sistema de riego que asegure el cuidado de los árboles.
3. Actuación inmediata sobre todos los árboles con problemas.
4. Exigir personal especializado para el cuidado de la vegetación del parque y para el tratamiento específico de cada árbol, retama o pradera.
5. Realización de podas regulares.
6. Seguimiento y tratamiento de las enfermedades y heridas de los árboles.
7. Recogida del césped de la pradera tras su poda.
8. Mantener una limpieza adecuada de toda la zona.
9. Realizar, por parte de la Junta Municipal, seguimientos periódicos de la situación de la vegetación del parque.
10. Sustitución de todos los árboles talados en los últimos años.