Miércoles 17 de diciembre de 2008, por AVA
JESÚS PANIAGUA PÉREZ - CIUDADANO M (EL MUNDO)
El catedrático de Fisiología Médica de la Universidad de Granada, Darío Castroviejo en su ’Informe científico sobre los efectos de los campos electromagnéticos en el sistema endocrino humano y patologías asociadas’ ha demostrado con absoluta claridad los graves riesgos para la salud que conlleva la exposición a las radiaciones electromagnéticas de cierto tipo de instalaciones. Se podrían resumir en:
a) Trastornos neurológicos: como irritabilidad, cefalea, hipotonía, síndrome de hiperexcitabilidad, somnolencia, alteraciones sensoriales, temblores y mareos.
b) Trastornos mentales: alteraciones del humor, y del carácter, depresiones y tendencias suicidas.
c) Trastornos cardiopulmonares: alteraciones de la frecuencia cardiaca, modificaciones de la tensión arterial y alteraciones vasculares periféricas.
d) Trastornos reproductivos: alteraciones del ciclo menstrual, abortos, infertilidad y disminución de la libido sexual.
e) Incremento de algunos tipos de cáncer: como las leucemias agudas y los tumores del sistema nervioso central de la infancia.
f) Trastornos dermatológicos: dermatitis inespecíficas y alergias cutáneas.
g) Trastornos hormonales: alteraciones en el ritmo y niveles de melatonina, sustancias neurosecretoras y hormonas sexuales.
h) Trastornos inmunológicos: alteraciones del sistema de inmunovigilancia antiinfecciosa y antihumoral.
La casuística sobre cánceres y muertes asociadas a las radiaciones electromagnéticas aumenta con cada estudio acreditando la peligrosidad de estas emanaciones.
Sin embargo, en Valdemoro (municipio del sur de la Comunidad de Madrid) se está construyendo una subestación eléctrica en una zona de expansión urbana, junto al nuevo hospital Infanta Elena y al lado de un solar donde se construirá próximamente un colegio que impartirá educación infantil y primaria.
Esta misma central fue suprimida de la zona ’rica’ del pueblo y ahora se intenta reubicarla en un barrio aún en construcción que alberga ya a cientos de familias y en el que se ubican varios centros escolares, guarderías y una residencia de ancianos.
Ya se han iniciado las obras de construcción de la subestación eléctrica ’con nocturnidad y alevosía’, pues no se ha informado a los vecinos ni se ha dado ninguna oportunidad para presentar alegaciones ante una situación que pone en riesgo la salud y la calidad medioambiental de los ciudadanos, derechos reconocidos en nuestra Constitución y que parecen desecharse en Valdemoro en aras de desconocidos intereses.