TALLER LITERARIO
Viernes 15 de mayo de 2009, por Juani
MADRID
Francisca Gracián
Madrid, envuelta en reflejos
me cautivó mansamente.
Yo llegaba de muy lejos;
y brillaba en sus espejos
de sol, la Plaza de Oriente.
Madrid me miró a los ojos
y me apresó con su calma.
Yo pintaba en tonos rojos
las fantasías y antojos
que me llenaban el alma.
Madrid, temblor vespertino;
ciudad de verbena y flores;
de olor de romero y pino;
de corazón cantarino.
¡Ay, Madrid de mis amores!
Dedicado al Madrid de 1956. Francis, Abril 2009.